jueves, 11 de abril de 2013

PRISIONES O GERIATRICOS


   

   
   El sistema penitenciario español estipula que cualquier persona que cometa un delito que conlleve cárcel, ha de cumplir la condena estipulada indiferentemente de la edad del individuo imputado.

Esto genera en algunos casos un planteamiento moral y ético. Hasta que punto se debería o no realizar ingresos de personas de avanzada edad en instituciones penitenciarias. Es  una creencia extendida que los mayores de 70 u 80 años están exentos de ir a la prisión, debido ya por su avanzada edad o por su posible situación de vulnerabilidad. La leyenda urbana de que los mayores no van a prisión tiene un origen: la libertad condicional anticipada que permiten el artículo 92 del Código Penal y la normativa penitenciaria. El juez puede concederla a “los sentenciados que hubieran cumplido la edad de 70 años, o la cumplan durante la condena” aunque no hayan extinguido las tres cuartas partes (o dos terceras) de la pena, si cumplen el resto de los requisitos. Para ello, los internos previamente tienen que hacer sido clasificados en tercer grado penitenciario.

Según datos de la Secretaria General de Instituciones Penitenciarias  a 30 de dic de 2012 se estimo que el numero de reclusos de avanzada edad en instituciones penitenciarias en España, se encontraba en las siguientes cifras:

-       1924 internos con más de 60 años de los cuales, 1.796 eran hombres (el 93,3%) y 128, mujeres (6,7%); 228 estaban en situación de prisión preventiva (11,9%) y 1.696 ya habían sido condenados (88,1%).

Debido a estas cifras se ha llegado realizar al gobierno peticiones desde el sindicato de funcionarios de prisiones, como Acaip la modificación de las infraestructuras penitenciarias para poder adatarlas a este gran numero de reclusos de avanzada edad.

El planteamiento de si se deben realizar ingresos en prisión a edades tan avanzadas entre, si de verdad representan un peligro para la sociedad, si se tienen en cuenta a pesar de sus delitos su estado físico, si va a suponer un gasto económico elevado su mantenimiento en comparación con el resto de reclusos, o si simplemente creemos que debe de existir un limite moral a la hora de dictar penas de cárcel a edades tan avanzadas, son algunas de las cuestiones que han de ser tratadas desde la razón y no desde la interpretación única de una ley.

 Álvaro Monzón González

martes, 9 de abril de 2013

Clasificación de las cárceles en grados.


Todas las personas que están en prisión son clasificadas en grados.
Hemos realizado una breve descripción sobre los diferentes grados que existen.
El grado nos indica el tipo de delito y la situación penitenciaria que el interno necesita. Se distinguen los siguientes:
1º Grado (régimen cerrado); es la clasificación de los presos más peligrosos. En esta categoría se encuentran aproximadamente el 2% de los internos. Pasan 22 horas en la celda.
2º Grado (régimen ordinario); es el grado en el que se encuentran la mayor parte de los presos. Lo que se busca es que los internos tengan una vida lo más normal posible.
Son clasificados en este grado los penados que tienen unas circunstancias personales y penitenciarias de normal convivencia, pero sin capacidad para vivir, de momento, en semilibertad.
3º Grado (régimen abierto); se aplica a los internos o internas que, por algunas circunstancias están capacitados para llevar un régimen de vida en semilibertad.
También se conoce como régimen abierto porque los internos pasan unas horas al día fuera del centro penitenciario o del centro de inserción social para realizar algún trabajo y regresan para pernoctar.

Fuera de esta clasificación, nos encontramos con otra categoría de internos PRISIÓN PREVENTIVA,que son aquellas personas que no han tenido juicio todavía y se encuentran a la espera.

María Vadillo García-Borruel









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sábado, 6 de abril de 2013

EL FENÓMENO INSTITUCIONALIZADOR DE LAS PRISIONES

La vida en prisión es rutina, los presos viven día a día inmersos en esta rutina que no es más que la vía de escape para poder aguantar en la prisión. Pero detrás de todo esto hay un fenómeno perverso, este fenómeno es conocido como proceso institucionalizador.
1.¿Pero a que nos referimos cuando hablamos del proceso institucionalizador?
2.¿Cuando decimos que alguien esta institucionalizado?

El proceso institucionalizador hace referencia a la idea de "habituación" del preso a la prisión y la consiguiente internalización de roles, rutinas por parte de este, debido a la presión y al control que ejercen los centros penitenciarios a través de sus normas sobre los internos.
Decimos que una persona esta institucionalizada, cuando lleva un gran periodo de tiempo entre los muros de la prisión  con todo lo que ello conlleva. Por esta razón, suelen ser los presos más veteranos, quienes sufren este fenómeno.

Generalmente los presos que llevan un gran periodo de tiempo internos, consideran que la prisión se ha convertido en su hogar y tienen recelo del exterior y su funcionamiento, pues el ritmo de la prisión y el ritmo del mundo exterior son completamente diferentes. En las prisiones los internos asumen roles, sobre todo si nos referimos a largas condenas, lo cual esta directamente relacionado con la necesidad humana de forjarse una identidad, pues en la prisión eres un numero, ser alguien transforma la prisión convirtiéndola en hogar y es aquí donde reside la perversión  pues para un preso que después de largos años interno, sale al exterior, el choque con la vida real es brutal a la vez que devastador ya que afuera no es nadie y ha pasado mucho tiempo.
El ex convicto se da cuenta de ciertas marcas que ha dejado la prisión sobre el a medida que se va intentando adaptar al funcionamiento del mundo exterior, si es que intenta adaptarse, porque muchas veces lo que ocurre es que vuelve a reincidir, con el fin de volver a estar dentro de prisión. Esto es mucho más probable cuando el exconvicto carece de una red social estable. Aun así la vida del ex convicto es difícil de por si en el exterior ya que para la sociedad carga con un estigma muy pesado, del cual es muy complicado librarse. 
Por último mencionar una escena de la película "Cadena perpetua" que me parece perfecta para acercarnos a este tema: http://www.youtube.com/watch?v=Ss8zmg4wCyo .
Gonzalo Fernández de Bobadilla Muñoz.

domingo, 17 de marzo de 2013

LAS DROGAS EN PRISIÓN


Más de la mitad de los presos consumen drogas en las cárceles españolas. La falta de actividades de ocio que tienen los presos, sumado al estado de ansiedad en el que se encuentran suele conducirles al consumo de drogas de cualquier tipo como forma de evasión. Muchas de las personas que entran en la cárcel tienen un contacto con la droga anterior al internamiento pero al encontrarse sin nada después de haber perdido sus motivaciones, metas y expectativas de futuro caen en la drogadicción y a su vez en un ambiente de ilegalidad (aún dentro de la cárcel) del que raramente consiguen salir. La cifra de la población reclusa drogodependiente es del 54% y el tipo de drogas que toman va desde benzodiacepinas (tranquilizantes), heroína o hachís hasta cocaína.

El problema de las drogas en prisión no se limita a los problemas que acarrea su consumo, existe un círculo vicioso que se autoalimenta en las instituciones penitenciarias entre los propios consumidores y las mafias que se forman para mantener el consumo y para la introducción de sustancias.

Parece que las prisiones son caldo de cultivo para el consumo de drogas, sin embargo, las medidas para evitar que entren drogas en la cárcel son insuficientes. En los controles de acceso a la prisión por donde entran familiares y presos de permiso, las máquinas detectoras de estupefacientes se activan sólo si hay sospechas. Además, estas máquinas no detectan si la droga va dentro del cuerpo. Por otro lado, los jueces no dan permiso para utilizar rayos-x porque esto afectaría a la salud de los internos. Algunas cárceles disponen de módulos terapéuticos donde los presos se vigilan unos a otros para no consumir, pero son pocos los que asisten a estos módulos ya que los tratamientos son muy duros. Como resultado de la drogodependencia nos encontramos con muchas enfermedades que se ven acentuadas por la falta de higiene y de personal capacitado. La más común y preocupante es el SIDA. Sólo en el año 2001 en las cárceles españolas 37 personas murieron a causa de esta enfermedad.

Irene Ruescas Fernández


CONSECUENCIAS PSICOSOCIALES


La vida en la cárcel es muy diferente de la que podemos llevar en una ciudad o un pueblo debido a la constante vigilancia, la falta de espacio personal y otros muchos factores. Los presos que pasan un tiempo en la cárcel terminan adaptándose a esta situación y a éste entorno anormal en el que se encuentran recluidos y por ello al salir de la cárcel no saben cómo comportarse porque su psicología está desarrollada de acuerdo con otro sistema diferente al nuestro, creando diferencias y enfrentándose de nuevo a una inadaptación con su nuevo medio.

Una de las consecuencias del internamiento es la conducta del individuo frente a la institución. Esta puede ser de autoafirmación agresiva de modo que intentará rebelarse contra todo lo que son las restricciones, el personal, las normas y todo lo que tenga que ver con el sistema penitenciario creando una actitud agresiva y violenta; o puede reaccionar con la sumisión anulando todas sus decisiones personales y creencias para hacer lo que la institución le propone o impone, lo que conlleva una pérdida de personalidad.

 El estar recluido durante mucho tiempo también influye en las relaciones personales que pueda tener un preso respecto a las que tenía antes de internar, ya que no puede ver a sus allegados con la frecuencia que desea ni puede desarrollar sus relaciones sociales con normalidad. Por este motivo también se puede ver alterada su sexualidad debido a la falta (o cambio) de contactos y relaciones sexuales, lo que supone una alteración a su vez de la afectividad y posiblemente una pérdida de vinculaciones y relaciones interpersonales.

En cuanto a la personalidad del preso, nos encontramos con graves alteraciones producidas por el internamiento como puede ser la ausencia de control. Con esta pérdida del control, también se suele perder el sentido de responsabilización así como las expectativas de futuro e incluso puede llevar a los presos al suicidio. Por último, la consecuencia más importante en el ámbito psicosomático es el estado de ansiedad que sufren la mayoría de los presos debido a la escasez de actividad, la sensación de vacío  y la constante soledad a la que se exponen.

Irene Ruescas Fernández



 


jueves, 7 de marzo de 2013

Cárceles peculiares y fugas históricas




La  cárcel es, según la definición del diccionario, el edificio destinado a la custodia y reclusión de los presos. Si nos centramos en esta descripción y atendemos al edificio en sí hay varias cárceles repartidas por el mundo muy curiosas, ya sea por la ubicación de la cárcel, por su forma y/o capacidad, o por cómo se gestionan desde dentro.

Entre ellas podríamos destacar la prisión de Alcatraz (California, EEUU), la más famosa hasta hoy en día ya que ha sido escenario de diferentes películas como pueden ser “Fuga de Alcatraz”, “Homicidio en primer grado”, “La roca” o la serie “Alcatraz”. La prisión de San Quentin (California, EEUU) valorada entre 80 y 100 millones de dólares, siendo la cárcel más cara del mundo o la prisión de Sark, situada en la isla Sark del archipiélago Guernsey, siendo la cárcel más pequeña del mundo con cabida para solo dos prisioneros (sigue en funcionamiento hoy en día).





A lo largo de la historia muchos han sido los presos que han intentado escapar de las cárceles de todo el mundo. Muchos escapan a pie de éstas cuando cuentan con un grado mínimo de seguridad, sin embargo otros presos elaboran complicados e ingeniosos planes de fuga para poder escapar.

Algunos ejemplos de estas fugas son los escapes de Pascal Payet en helicóptero, el de John Gerard de la Torre de Londres o el de Billy Hayes de una prisión turca, que dio lugar al libro que más tarde escribiría el propio Billy titulado “El expreso de medianoche”, el cual tendría su adaptación al cine.

Aquí os dejo un enlace donde podreis ver más acerca de las fugas (serie documental)
http://www.nationalgeographic.es/television/ng-channel/series/1039968-fugas-de-prision


Juana Ballón Jiménez

¿Cómo se organizan las cárceles?


Si recurrimos al diccionario, define cárcel como; “un edificio destinado a la custodia y reclusión de los presos”. Pero la cárcel no se limita al edificio en sí, sino abarca todo un sistema penitenciario cuyas funciones legislativas vienen recogidas en el Ordenamiento Penitenciario y en la Constitución Española.
Los establecimientos penitenciarios se estructuran como un núcleo urbano auto-suficiente, donde se desarrolla una labor con los presos y con el resto de profesionales que lo componen.
La organización y funcionamiento de los centros penitenciarios están condicionados por los distintos regímenes penitenciarios y grados de tratamiento en los que se basa el sistema penitenciario español.
 Los centros penitenciarios se organizan de la siguiente manera:
  • Órganos colegiados:
            Consejo de Dirección.
            Junta de Tratamiento (de la que depende uno o varios Equipos Técnicos).
            Comisión Disciplinaria.
              Junta Económico – Administrativa.
  • Órganos Unipersonales:
           Están organizados jerárquicamente en relación con el área en la que realizan sus       tareas  y son distintos en cada tipo de establecimiento penitenciario.
  • Profesionales Penitenciarios:
          En un mismo centro penitenciario trabajan diferentes profesionales formando grupos multidisciplinares. Estos son: juristas, psicólogos, sociólogos, trabajadores sociales, pedagogos, personal sanitario, personal de interior y vigilancia y administración y servicio.


María Vadillo García-Borruel.